Hasta hace no demasiado tiempo, un negocio podía sobrevivir, a duras penas, sin una estrategia de marketing definida con claridad, y sin una expansión más allá del local físico donde se diera lugar la acción de compra-venta. Pero a día de hoy, debido al volumen de competencia y al cambiante entorno que nos rodea, se nos hace impensable tener éxito en un negocio sin unas estrategias bien definidas y por consiguiente, un plan de marketing que nos permita analizar en profundidad la situación del mercado donde nos encontramos, los competidores, el valor diferencial que nos hace destacar como empresa, y a quien queremos y debemos ofrecerles este tipo de productos/servicios, es decir, nuestro target o público objetivo.

Por otro lado, ya seas una agencia de marketing en Sevilla como nosotros, un minorista o una multinacional, debes tener en cuenta que la posición del cliente ha dado un giro bastante importante, ocupando una fuerte posición a tener en cuenta a la hora de desarrollar estrategias por parte de las empresas, y es que ahora el consumidor o potencial consumidor pasa a considerarse el centro sobre el que giran las actuaciones de los negocios, creando como se conocen las estrategias clientecentrístas, las cuales enfocan todos sus esfuerzos en entender el pensamiento del consumir final, adelantarse a sus necesidades y por supuesto, tratar de crearles carencias nuevas. Esto no sería posible si una escucha activa y constante hacía el público que tenemos fijado como objetivo.

Los canales cambian. Los clientes también

Otro pilar fundamental, que ha evolucionado mucho en los últimos años, es el canal de venta empleado. Hemos dado un paso más, y se ha afianzado un tipo de negocio que es clave para darnos a conocer y tener una reputación a día de hoy. Esto es conocido como e-commerce, es decir, ese apartado del negocio centrado en la venta virtual (online) y por supuesto, el manejo diario y aparición en redes sociales.

Hay datos que muestran que el e-Commerce en nuestro país ha llegado para quedarse, como por ejemplo, el aumento palpable de la facturación a través de este canal, que en España tuvo en 2017 un 23,3% más en el 2016. Un dato muy a tener en consideración es que casi un tercio de españoles compran por internet, llegando a ser un 70% de internautas, y de ese, un 40% compra online todos los meses.

Es cierto, que son los grandes negocios los que disponen de mayor cuota de mercado y facturan más a nivel online, puesto que su marca es más conocida. Pero, cualquier modelo de negocio por muy pequeño que sea, puede unirse al proceso de transformación digital, esto tiene ventajas como acceder a un nicho de mercado al que no podría haber llegado mediante su canal de venta tradicional, y acelera el proceso de difusión y gestión de la actividad.

La clave está en la organización

Desde nuestra experiencia como agencia de publicidad en Sevilla creemos que la clave del éxito es la perfecta combinación de ambos canales con el fin de maximizar ventas y darnos a conocer en el menor tiempo posible.

Teniendo en cuenta estos aspectos, cabe destacar los esfuerzos en la elaboración de un plan de marketing donde el canal online tenga gran relevancia, debemos tener en cuenta que estamos en un punto del calendario con gran transcendencia para ventas y prestación de servicios, conocido como la campaña de Navidad, pero no hablamos exclusivamente del mes de diciembre, pues durante todo el año nos encontramos con fechas señaladas y de gran importancia para el entorno comercial, algo que abordaremos en un próximo artículo.

Sobre todo, es una gran oportunidad para pequeños negocios y minoristas, ya que vienen épocas de grandes volúmenes de compra, dónde es más fácil que los clientes se sientan atraídos por la compra rápida e impulsiva, por lo que desarrollar una buena estrategia y tener claro fechas señalas de estos últimos meses del año puede ser la mejor vía para alcanzar objetivos propuestos e incrementar la facturación notablemente. No se pueden perder de vista tres aspectos considerados transcendentales: el tiempo (planificación); los canales (medios online) y la reputación (imagen de la empresa).